Cuando estemos cara a cara contra un solo jugador y hemos subido antes del flop con dos cartas altas (AK, AQ, KQ, KJ, QJ...), si el flop muestra tres cartas pequeñas, por ejemplo: 3-5-8, es una situación muy factible para apostar. El otro jugador es muy posible que no haya conectado con ninguna de esas tres cartas, ya que estadísticamente un jugador ligará con alguna de las tres cartas del flop, una de cada tres veces aproximadamente.