¿Qué hacer si tenemos pares medios o bajos?

Sin duda, las parejas medias o bajas son las manos más difíciles de jugar, especialmente en el caso de los principiantes. En las primeras posiciones, jugar estas manos puede llevar directo al desastre, y nada garantiza el éxito ni siquiera en la mejor posición.

Podríamos decir que, en general, tenemos dos opciones básicas con estos pares: hacer call y esperar a ver qué nos depara el flop, o hacer una subida importante que asuste a nuestros oponentes y haga que se retiren. Por supuesto, ambas pueden salir mal, de todos modos.

Antes de tomar una decisión, debemos analizar nuestro stack, nuestra posición en la mesa y el estilo de juego de nuestros rivales. Y tener en cuenta que las probabilidades de conseguir la tercera carta en el flop son del 11%.

Si las cartas del flop son bajas, es probable que quienes tengan pares altos estén en mayores problemas que nosotros. En ese caso, podemos hacer una subida importante para obligar a la retirada a nuestros rivales. Si salen cartas altas, y no logramos armar el trío, no convendrá apostar demasiado ya que probablemente perdamos. La mejor jugada es, si no hemos apostado mucho pre-flop, retirarnos.

Si tenemos muchas fichas, todavía estaremos en posición de apostar y retirar a algún rival, y si tenemos pocas, una apuesta fuerte puede volcar las pot odds a nuestro favor. Incluso un all-in nos permitiría robar las ciegas porque sería una demostración de fuerza: no todos estarán dispuestos a pagar para ver.

Lo importante es no hacer grandes subidas antes del flop que. No sólo comprometen nuestro stack, sino que además significarán una sobrevaloración de nuestra mano, teniendo en cuenta las bajas probabilidades que hemos mencionado.

Con respecto a la posición, si estamos en posición temprana, lo mejor, con pares medios o bajos, es limitarnos a hacer call. Es el único modo de ver cómo apuestan los otros jugadores y deducir qué mano pueden llegar a tener. Si alguna hace una gran subida, probablemente tenga pareja alta. En ese caso, si nuestro stack lo permite, podemos pagar para ver el flop y retirarnos si no trae nada que nos sirva. Si nadie sube en el pre-flop, esperamos a ver qué sucede post-flop. Si hay apuestas, probablemente alguno de ellos tendrá una mano mejor que la nuestra.

En las últimas posiciones podemos hacer una subida importante, que resultará intimidatoria para muchos. Si es así, podemos jugar con tranquilidad nuestra pareja baja y seguir subiendo las apuestas, mientras no pongamos en peligro innecesario nuestro stack.

Está claro que no hay una estrategia definitiva, sino que todo depende de los oponentes, nuestro stack, nuestra posición, etc. Pero teniendo en mente estas opciones, podemos tomar nuestras decisiones con mayor claridad. Siempre el sentido común será nuestra mejor estrategia.