Farolear es una de las estrategias más conocidas del póker, pero puede volverse en nuestra contra si no sabemos utilizar esta técnica adecuadamente.
Tirarse un farol significa apostar o igualar la apuesta cuando tenemos pocas o ninguna probabilidad de ganar. Básicamente, es mentirle a nuestros oponentes sobre las cartas que tenemos en la mano. Lo que buscamos es que crean que tenemos una buena mano, para obligarlos a retirarse.