La mano inicial en el poker suele ser fundamental para el desarrollo posterior del juego. Tener una buena mano inicial nos permitirá, sobre todo en mesas con límites bajos, poder hacer call, como mínimo, en todas las manos, y llegar sin problemas a las rondas finales. Además, este juego consistente nos permitirá posicionarnos como jugadores respetables ante nuestros oponentes.
Para que una mano inicial de poker pueda ser considerada buena, debe permitir diversos tipos de outs. Como regla general, podemos decir que nuestra carta más baja debería ser más alta que cualquier carta descubierta de la mesa. Si todas nuestras cartas son más altas que las cartas descubiertas, podremos estar casi seguros de que tenemos el par más alto. Aunque, obviamente, esto no es 100% seguro: siempre puede haber otro jugador que tenga un buen par, pero sí aumenta notablemente nuestras probabilidades de ganar la ronda.
Grandes manos iniciales de poker son, por ejemplo, las siguientes:
Color de 3 cartas: un juego de 3 cartas es muy bueno para hacer call, siempre y cuando dos estén en nuestra mano. Si en la mesa hay más de 1 carta del mismo color, nuestras probabilidades bajan porque puede haber otros jugadores armando juego con ellas. Si hay una sola carta descubierta en la mesa, nuestras probabilidades serán del 74%.
Escalera de 3 cartas: si tenemos 2 conectores del mismo palo en la mano, podemos armar otra mano en caso de que la escalera no salga. Cuanto más altas sean nuestras cartas, más oportunidades tendremos de armar proyectos.
Pares medios o altos: nos dan la posibilidad de armar diferentes proyectos.
Trío de cualquier tipo: los tríos son, por lo general, buenos pero, obviamente, cuánto más bajo sea, más cuidadosos deberemos ser, ya que existe la posibilidad de que haya juegos mejores en la mesa. Si no tenemos la oportunidad de hacer full house, será difícil sostener la mano.
Las cartas altas aisladas no son de utilidad, por lo que no conviene aferrarse a ellas. Si en el flop no logramos armar un proyecto, no es conveniente seguir adelante, salvo que pensemos intentar un farol.