Farol y semi-farol: elegir el momento apropiado

Farolear es una de las estrategias más conocidas del póker, pero puede volverse en nuestra contra si no sabemos utilizar esta técnica adecuadamente.

Tirarse un farol significa apostar o igualar la apuesta cuando tenemos pocas o ninguna probabilidad de ganar. Básicamente, es mentirle a nuestros oponentes sobre las cartas que tenemos en la mano. Lo que buscamos es que crean que tenemos una buena mano, para obligarlos a retirarse.

En general, es aceptable farolear cuando el bote es lo suficientemente importante, comparado con la probabilidad de que nuestro contrincante se retire. Por ejemplo: si hay $10 en el bote y la apuesta es de $2, las Odds para nuestro farol son de 5:1. Debemos analizar si las posibilidades de que nuestro oponente se retire son mayores de 6:1 para saber si nuestro farol pagará.

Cuando hayamos ganado experiencia en el juego, también podremos farolear aunque las Odds no lo justifiquen, siempre basándonos en la información que hayamos obtenido de la mesa. Si nuestra imagen es la de un jugador sólido, tendremos más posibilidades de tener éxito con nuestro farol.

Debemos considerar siempre el número de contrincantes, ya que a menor cantidad de oponentes, más probabilidades tenemos que funcione nuestro farol. Los jugadores inexpertos o ansiosos serán capaces de igualar nuestra apuesta con cualquier combinación. Tenemos más probabilidades de que nuestro farol funcione con un jugador experimentado, ya que sabrá retirarse si no posee una muy buena mano.

Observando la progresión de las apuestas podremos deducir cuál es el momento indicado para intentar nuestro farol. Asimismo, las posiciones tardías suelen ser las más indicadas para farolear. Cuando el bote es alto, es probable que esta estrategia no funcione.

Algunos flops son más propicios que otros para intentar nuestro farol: si las cartas de la mesa son altas, es muy probable que alguno de nuestros oponentes consiga una buena combinación. En mesas con límites bajos, es muy difícil intentar faroles, ya que los jugadores suelen ser principiantes y no les importará igualar incluso con jugadas bajas. Con límites altos, encontraremos jugadores más agresivos y experimentados, por lo tanto el farol será una de nuestras tácticas a utilizar para evitar volvernos predecibles.

Por último, un semi-farol es una apuesta en la cual, por más que no tengamos la mejor mano en ese momento, tenemos la posibilidad de lograr una buena combinación y convertirla en la mano ganadora. Por lo tanto tenemos dos formas de ganar, ya sea porque nuestro oponente se retire o porque efectivamente consigamos una buena mano.