El juego de poker con microlímites es más complejo de lo que parece. Debemos sopesar con cuidado tanto nuestras apuestas como las manos que jugaremos para hacerlas valer. Una situación habitual en las mesas de apuestas bajas es que los jugadores no suelen abandonar la mano con facilidad. Debido a que llegar al show-down cuesta, literalmente poco dinero, todos pagarán lo que sea necesario para asegurarse del posible rango de manos de los rivales. Los faroles dejan de ser útiles, debido, justamente, a la cantidad de jugadores que hay en la mesa. Siempre habrá por lo menos 3 o 4 que pagarán para ver el flop. Pero sí es cierto que un farol en el momento preciso puede tener el efecto buscado por lo menos en un jugador débil. El juego agresivo no suele dar resultados, ya que difícilmente alguien se sienta lo suficientemente amedrentado como para salirse de la mano. Si esperamos sólo las buenas manos para jugar, perderemos stack rápidamente, ya que nos ganarán con manos mediocres la mayoría de las veces. Pero haciendo una selección cuidadosa de las manos a jugar y nuestras apuestas, podemos llegar a ganar mayor cantidad de dinero a la larga, aunque ganemos con menos frecuencia que el resto. De todos modos, y a pesar de lo antes dicho, no dejaremos de apostar cada vez que creamos que tenemos la mejor mano de la mesa. No serán los mejores botes de nuestra vida los que ganemos, pero serán suficientes. Tenemos a favor que, por lo general, en estas mesas juegan jugadores con poca experiencia, por lo que no será difícil determinar su rango de manos más o menos con precisión. Otra ventaja es que podemos jugar en varias mesas a la vez, ya que la dificultad no suele ser alta en ninguna. Esto nos permite jugar más relajados, sin tanta presión. Pero, aunque juguemos poker ABC en estas mesas, debemos tener cuidado de no caer en el juego automático, porque nos volveremos predecibles. Además, perderemos la oportunidad de prepararnos para mesas de mayor nivel. Aunque juguemos en mesas con microlímites, siempre debemos aprovechar para mejorar nuestras estrategias, y tener cada día un mejor nivel de juego.