Cómo evitar el "tilt"

Uno de los mayores enemigos del jugador de poker es el “tilt”. Se puede entrar en “tilt” por diversos motivos: enojo, desesperación, agotamiento, ansiedad… Entrar es fácil, lo difícil es salir. Por eso tenemos que evitarlo a toda costa. Con algunos “trucos” podemos alejar el fantasma del “tilt”. Pero, si aún con estos consejos vemos que no podemos alejarlo, siempre, sin duda, lo mejor es retirarnos de inmediato. Ya habrá tiempo de volver cuando las aguas (mentales) se hayan calmado.

Si estamos teniendo una mala racha, lo mejor es dejar de jugar por un buen rato. Podemos usar el tiempo que estemos lejos de la mesa para analizar si es simplemente mala suerte o estamos jugando mal nuestras cartas. Nunca debe preocuparnos cómo verán los otros jugadores que nos retiremos de la mesa (ya sea en vivo u online): lo importante es evitar cometer errores que nos cuesten dinero.

Si un oponente hace un farol y nos gana, enojarnos no nos devolverá nuestro dinero. El farol es parte del juego, y un recurso que también nosotros utilizamos, con mayor o menor suerte. Usemos la información para estar más atentos las siguientes manos y tratar de “leer” el juego de nuestros rivales.

Jamás debemos confrontar con los otros jugadores de la mesa, no importa cómo jueguen o se comporten. Si nos descontrolamos o permitimos que nos saquen de nuestra concentración, los más perjudicados seremos nosotros, sin duda.

Si estamos jugando poker online, jugar más de 3 horas seguidas es un exceso. El cansancio comenzará a hacer estragos y nos llevará a cometer errores. Ponernos un límite de tiempo ayuda a evitar el tilt.

Cuando nos sentamos en la mesa de poker, debemos hacerlo conscientes de que, seguramente, perderemos dinero. Y, en el mejor de los casos, lograremos ganar algunas manos. Las falsas expectativas, el suponer que nos iremos con los bolsillos (o la cuenta) llenos, no harán otra cosa que frustrarnos y enojarnos. Del enojo al tilt hay un solo paso.

Un último consejo, muchas veces repetido pero que nunca está de más: nunca debemos jugar más allá de nuestras posibilidades. Si perdemos 20 € pero nuestro bankroll es de 1.000 €, no es lo mismo que perderlos si nuestro bankroll es de 50 €. La desesperación puede llevarnos a querer recuperar el dinero rápidamente, y esto es un grave error en el poker. No olvidemos que los resultados se ven a largo plazo, durante el cual el dinero va y viene. Si al final algo queda, es que hicimos las cosas bastante bien.