A diferencia de las partidas por dinero, en los torneos de poker todos los jugadores comienzan con la misma cantidad de de fichas. Todos juegan hasta ser eliminados por perder todas sus fichas. Por lo general, un 10% de los jugadores que comenzaron el torneo será el que se repartirá el bote de premios. El resto volverá a casa con las manos vacías pero, seguramente, muchas historias para contar.
Además de que en los torneos de poker tenemos la posibilidad de re-comprar fichas, otra diferencia con las partidas por dinero es que las ciegas aumentan cada cierta cantidad de tiempo y en un porcentaje pre-determinado. También es diferente el tamaño de los stacks. En las partidas por dinero suelen estar parejos, pero en los torneos podremos ver, en la misma etapa, jugadores con muchas veces el promedio en fichas, y otros con 1 sola ficha. Para ser un jugador de torneos exitoso, es necesario poder adptarse a jugar con stacks de distinto tamaño, mientras que en los ring games podemos elegir si jugar con stack grande o pequeño.
El modo en que jugaremos el torneo dependerá de dos factores básicos: la etapa del torneo en que nos encontremos y la cantidad de fichas que tengamos.
El tamaño del stack se puede medir de dos maneras: 1) en comparación con el stack promedio y 2) el tamaño del stack en relación al tamaño de las ciegas. Cuantas más fichas tengamos, más riesgos podremos tomar, obviamente. Pero siempre sin perder de vista la idea fundamental: son las fichas las que nos mantienen con vida en el torneo. Cuando se acaban las fichas, se acaba el torneo. Debemos proteger nuestro stack y trtar de hacerlo crecer.
Los torneos tienen 3 etapas básicas: temprana, intemedia y última. La etapa temprana es en la que los jugadores se sienten más cómodos: todos tienen una cantidad similar de fichas y las ciegas son bajas. El juego es, en general, conservador, y nadie toma grandes riesgos. Una estrategia ABC puede ser la ideal: nadie hará grandes movimientos para robar las ciegas, ya que no vale la pena. El objetivo es pasar esta etapa manteniendo una cantidad de fichas que esté en el promedio o un poco por encima.
En la etapa intermedia los stacks variarán de deep al comienzo de la etapa a short hacia el final. Ya no podemos esperar las mejores manos para apostar, y necesitamos robar ciegas para mantener el stack equilibrado. Es mejor tomar algún riesgo que esperar a que nuestras fichas se vayan una a una, porque cuando tengamos pocas ya no podremos hacer nada para salvarlas. El objetivo es mantenernos con vida hasta quedar entre el 10% que se llevará parte del bote.
En la última etapa habrá muchos jugadores con pocas fichas, y poquísimos jugadores con muchas fichas. Cuando sólo quedan los jugadores que cobrarán premio, ya nadie se preocua demasidado por cuidar el stack y sí por conseguir todas las ganancias que pueda. La mejor estrategia es jugar en forma agresiva y cometer la menor cantidad de errores posible. Un poco de suerte no vendrá mal.