Saber cuándo retirarse en un juego de poker es una parte vital de nuestra estrategia. Nunca debemos pensar que abandonar significa no tener coraje, sino que es simplemente utilizar la inteligencia para obtener beneficios mayores a largo plazo. No jugar manos que sabemos son perdedoras, hará que mantengamos nuestro stack, por lo que es parte de nuestra estrategia para ganar dinero.
Hay diferentes situaciones en las que retirarse será la opción más prudente. Una de ellas puede ser cuando percibimos que nuestros oponentes son mucho mejores que nosotros. Siempre debemos comenzar jugando con oponentes de nuestra categoría, para ganar experiencia y minimizar el riesgo de perder nuestro dinero. Jugar en una mesa de poker por encima de nuestro nivel de juego sólo garantiza la pérdida de nuestras fichas.
También debemos retirarnos cuando notamos que nuestro rendimiento es inferior al habitual. Si nos damos cuenta de que podríamos estar haciéndolo mucho mejor, o nos sentimos cansados o distraídos, la mejor opción es retirarse. Es fundamental saber reconocer cuándo comenzamos a perder el control del juego.
A veces puede ocurrir que tengamos una mala racha en el poker y perdamos varias manos seguidas. Es importante no dejarnos llevar por nuestros impulsos y evitar la tentación de tratar de ganar como sea. En estos casos, si nos dejamos llevar por nuestras emociones es muy probable que tomemos decisiones equivocadas, juguemos con cartas que no son buenas, o con manos que no tienen posibilidades de ganar. Esto no significa que debamos dejar de jugar ante una mala racha, pero sí debemos tratar de evitar que esto afecte nuestro juicio. Por eso, si reconocemos que esto está afectando la toma de decisiones, lo mejor sería parar al menos por un rato.
También hay algunos consejos de poker que podemos aplicar de acuerdo a las cartas que poseamos, para determinar si debemos retirarnos o no.
Si tenemos un par superior a 8-8, podemos aumentar para enfrentarnos con la menor cantidad de rivales posibles. En caso de que nos encontremos con jugadores muy agresivos, deberíamos hacer all-in.
Debemos tener en cuenta nuestra posición para tomar las decisiones: no es lo mismo tener J-10 en la ciega chica que en la ciega grande.
También es recomendable cambiar la estrategia de poker constantemente. Si nos retiramos todas las manos o si por el contrario apostamos o aumentamos todo el tiempo, nuestros rivales lo notarán y se adaptarán a nuestro juego.
Por último, debemos recordar, en todas las circunstancias, uno de los elementos cruciales que hacen al buen jugador de poker: siempre tener paciencia.