Es probable que la variante No Limit del Hold’em sea la que requiera de una mayor astucia por parte del jugador. La habilidad para farolear en el momento preciso, para adaptar la estrategia al tipo de rivales, para hacer las apuestas más convenientes, son fundamentales en esta forma de poker. Particularmente si se trata de mesas con límites algo elevados (buy-in de $200 o más), ya que en las mesas de límites bajos ciertas estrategias, como un farol, pueden tener magros resultados.
Lo fundamental es deducir qué tipo de rivales tenemos en la mesa. Los jugadores “fish” se retirarán rápidamente ante una apuesta fuerte y a lo sumo igualarán si tienen una mano muy buena. Los jugadores pasivos no igualan tan seguido como los anteriores, y si tienen una excelente mano subirán. Contra un farol, posiblemente decidan retirarse. Pero no debemos abusar porque nos descubrirán rápidamente. Los jugadores agresivos requerirán de mayores habilidades estratégicas. No debemos jugar siempre del mismo modo las mismas manos porque nos descubrirán de inmediato. Cambiar nuestro estilo los descolocará y nos pondrá en una situación de ventaja. Suelen creer que el rival siempre farolea, y no se rendirán fácilmente ante una apuesta fuerte. Los jugadores muy agresivos son los que siempre apuestan y suben en forma constante. No es fácil leerlos ni descubrir sus faroles. Hacer nosotros ocasionalmente un raise puede ser un modo de descubrir su juego. Como en el caso anterior, jugar nuestras manos de distinto modo cada vez puede ser una forma de engañarlos. Y cuando un rival cualquiera entra en tilt, hay que dejar que tome la iniciativa y simplemente seguir su juego, ya que es posible que cometa grandes errores que nos beneficiarán.
Los jugadores más impredecibles, son claramente, los agresivos y muy agresivos, y es contra ellos que debemos usar toda nuestra astucia. Seguir las reglas al pie de la letra (como ver el flop barato), hacer algo inesperado puede evitar que nos lean con facilidad. Obviamente, cualquier jugada “extraña” que hagamos siempre debe estar guiada por el sentido común: la extravagancia en el poker no siempre da buenos resultados. Aún cuando confunda al rival.
Nuestras apuestas siempre deben tener en cuenta tanto nuestra mano como la del oponente, ya que lo que esperamos es que apueste todo lo que pueda o crea conveniente. Incitarlo a hacer apuestas altas haciendo apuestas bajas, para finalmente hacer all-in, será seguramente algo que no espera.
Como vemos, todos estos consejos tienen más de piscología que de técnica, más de astucia que de estrategia. Es que jugar bien al poker no sólo requiere de una gran técnica, sino también de una gran habilidad.